| Lo de hoy ha
sido un Gran Premio por eliminación, rico de golpes de escena y donde todos
han sido más o menos afectados con la entrada del Safety Car, Lewis Hamilton
ha sido ayudado por la suerte solo en un momento, vale decir cuando el SC apareció
en pista después que había repostado por última vez. De lo
contrario habría tenido el mismo final de su compañero Kovalainen.
Dicho esto, nadie a excepción del piloto angocaribeño habría
merecido la victoria. No el inferior Kovaleinen. No los pilotos Ferrari que practicamente
jamás entraron en carrera, autores de algunos graves errores de manejo
y , sobretodo, victimas de la fragilidad del F2008.
Como se mencionó
anteriormente este ha sido un GP caracterizado más por errores y equivocaciones
que por proezas, junto a Lewis y Kovalainen (5º) cabe destacar también
la buena prestación de Nick Heidfeld, segundo con el BMW, y Nico Rosberg,
tercero con el Williams-Toyota. Detrás de ellos y quizás el más
conservador y afortunado el dos veces campeón del mundo Fernando Alonso
(Renault).
El mundial para Ferrari empezó peor de lo que se podía
pensar. Raikkonen, autor de una remontada que lo llevó al 3er lugar despues
de 30 vueltas, desvanece todo su trabajo con un intento de adelantamiento a su
compatriota de Mclaren que lo envió directo a la grava donde le costó
un poco salir de la trampa. Segundos después se apagaba la Roja de Felipe
Massa, que vueltas antes tuvo un contacto con David Coultahrd. En fin Kimi se
detenía a 4 vueltas de la bandera a cuadros por un problema con su motor.
Dos Rojas fuera en la misma carrera por problemas técnicos que no se veía
desde el GP de Inglaterra de 1997. Única consolación: Kimi se clasifica
octavo debido a la penalización de Barrichello a final de carrera.
En
cuanto al control de tracción, durante todo el invierno se dijo que no
habría cambiado en nada, pues solo bastó la primera curva para contar
otra cuento. Massa salió con un trompo mientras porbaba colocarse al lado
de Kovalainen. No más largadas sobre rieles ha creado confusión
y accidentes, que eliminaron a muchos pilotos. Raikkonen, luego, terminó
en trompo mientras atacaba a Glock, a 15 vueltas del final, cuando metió
una rueda en la hierba.
La Ferrari debe olvidar ya esta escuálida
carrera, y para el domingo en Malasia, reivindicarse. El peligo mayor serán
las altas temperaturas, como las de hoy en Australia, que costaron caras no solo
a los Ferrari. |