|
Mientras, se recojen todos los secretos del rival.
Ron Dennis, el boss de McLaren se adelanta con la idea
en la primera mitad de abril: Jean Todt, el administrador
delegado de Ferrari, primero dice que no, luego, después
de meses de conversaciones, el 9 de junio firma el acuerdo.
Que tiene el sabor de una gigantesca burla, pero esto
no se puede decir solo ahora. Después que la
más grande historia de espionaje que ha conmovido
la Formula 1 salió a a luz del día. Y
después de la sentencia final de la FIA lograron
condenar a McLaren por la posesión de material
reservado de Ferrari, pero decidir que no debían
seguir penalizaciones porque la venytaja no ha sido
demostrada.
Una decision que ha provocado la amargura del
presidente Luca Cordero di Montezemolo, convencido que
si las miles de ocupaciones le hubiesen permitido llevar
personalmente el trabajo de diplomacia y mediación,
las cosas se hubiesen arreglado de otra manera. Y que
ha hecho enfurecer a Todt decidido a continuar con la
batalla: «Por parte nuestra seguiremos adelante
en cuanto a las acciones legales que están en
curso en Italia e Inglaterra y no excluimos de iniciar
otras acciones». El objetivo ahora es solo uno:
Ron Dennis. Acusado de haber hecho, por meses, el doble
juego. He aqui el cuento que Todt escribe en el sitio
web: «Algunas semanas después de la carrera
de Melbourne, en ocasión de una reunión,
el team principal (Ron Dennis) de McLaren me propuso
de llegar a una especie de acuerdo para establecer mejores
relaciones entre los dos equipos evitando eventuales
reciprocas denuncias a las autoridades deportivas».
O sea alejar otra temporada llena de denuncias y
contra-denuncias acerca del fondo móvil,
del alerón que flexiona mucho, aquel dispositivo
al límite de la legalidad; todas aquellas polémicas
que caracterizan desde siempre la Formula 1 y que envenenan
desde años las relaciones entre Ferrari y McLaren.
Solo que Dennis cuando le hace la propuesta ya había
presentado una denuncia: en Australia, de hecho, McLaren
había reclamado en contra del famoso fondo móvil
de la Rossa. Había podido hacerlo - dice Ferrari
- porque ya tenía en sus manos las informaciones
robadas, ofrecidas por el «cuervo » Nigel
Stepney a Mike Coughlan. Todt y la Ferrari esto desde
entonces no lo sabían. Però no se confían.
«Le respondí que me era imposible creerle
porque muchas veces habían visto que ciertas
promesas siempre fueron desatendidas por parte de ellos».
Pasan los meses. Otros email llegan en los buzones
de McLaren (y, dice la Ferrari, si han configurado las
seguridades en los ordenadores es solo para evitar que
dejasen pistas). Coughlan, ex proyectista del team ingles,
tiene posesión el 28 de abril las famosas 780
paginas de secretos. Mientras Dennis continua proponiendo
la alianza. Y Todt, el 9 de junio, dice sì. Convencido
quizás que el insólito pacto pueda servir
para contrarestar los otros poderes (o extrapoderes)
de la Formula 1, como el de Bernie Ecclestone. Pero
«durante todo ese período y también
posteriormente McLaren tenía perfectamente conocimiento
no solo de los email enviados por nuestro delator pero
también del hecho que su chief designer seguía
en contacto con él y había recibido y
continuaba teniendo posesión de una buena cantidad
de información técnica de nuestra propiedad.
Entonces, por una parte nos decían "Confiemonos
el uno con el otro", por la otra se escondían
ciertos hechos gravísimos».
Fuente: Il Corriere della Sera
Foto: Gazzetta dello Sport
|