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Ferrari, que parece plenamente recuperada, sufrió sí
cuando a su otro piloto, Felipe Massa, se le apagó el
motor en la largada, aunque el brasileño tuvo una reacción
espectacular y terminó quinto.
"Tuvimos una óptima estrategia y una máquina impecable
que me permitió girar las últimas vueltas en absoluta
tranquilidad", dijo Raikkonen, tras su 12o éxito en
la F-1, aunque todavía sigue tercero en el Mundial,
a 18 puntos de Hamilton y a 6 de Alonso.
Raikkonen construyó su victoria en la parte central
de la carrera: cargó en el primer pit-stop más gasolina
que Alonso, que era líder y paró luego en la 42a vuelta,
cinco más tarde que el piloto español, lo que a la postre
resultó decisivo.
En ese lapso, mientras Alonso sufría problemas de tráfico
tras su regreso a pista, Raikkonen efectuó una sucesión
de giros velocísimos, todos sobre el hilo del récord
de vuelta que él mismo había establecido en el 17o giro,
y -ya reabastecido- salió de boxes delante del español.
Montezemolo todo contento expresaba: "Fueron cinco giros
excepcionales, dignos del mejor (Michael) Schumacher".
Fue también providencial su estrategia con las gomas,
ya que utilizó las de compuesto blando en dos de los
tres "stint" en que se dividió la carrera, una elección
riesgosa que McLaren no compartió, ya que tanto Alonso
como Hamilton montaron dos veces las duras. "Tenía una
adherencia perfecta, el auto iba siempre pegado al piso,
sobre todo en los curvones veloces", convino Raikkonen,
en alusión a un "grip" atribuído en buena parte al original
sistema de llantas de Ferrari, con un mejor flujo de
aire en la zona de los frenos.
La euforia fue parcial, pues Massa debió partir
desde la pit-lane, al repetirse la largada, aunque luego,
en sólo 11 vueltas efectuó 12 sobrepasos y quedó
noveno cuando comenzó la ronda de los primeros pit-stop
(hacia el 17o giro), casi debajo de los escapes del
Toyota de Ralf Schumacher, quien abandonaría poco después.
En la parte final, y tras haber superado con una impecable
maniobra al BMW-Sauber de Nick Heidfeld, Massa fue quinto,
pero careció de tiempo ni espacio para superar también
a Robert Kubica, que defendió con tenacidad su posición.
"Me alineé y el motor se apagó, no se por qué, hoy
habría podido ganar porque tenía una gran estrategia,
me felicitan por la carrera que estoy triste, sólo podremos
ganarle el Mundial a los McLaren si colocamos a dos
Ferrari delante", se lamentó el brasileño.
Hamilton, cuya notable aparición en la F-1 dio hoy
un tinte especial a Silverstone, lideró hasta el primer
pit-stop, en el giro 17, pero luego decayó progresivamente
y sólo llegó tercero y a distancia abismal (más de 39
segundos) de Raikkonen.
Alonso, con su segundo puesto más de medio minuto delante
de Hamilton, probó numerosas variantes (incluso embarcar
en el primer pit-stop menos combustible del previsto)
para darle batalla a una Ferrari hoy otra vez netamente
superior.
Consistente y sin errores, a despecho del asedio de
Massa sobre el final, lució el polaco Kubica, confirmando
a BMW-Sauber como la tercera fuerza del Mundial y llegando
en cuarto lugar por tercera vez, aún después del terrible
accidente que sufrió en Canadá.
Los Renault fueron otra vez poco competitivos y Heikki
Kovalainen fue séptimo y Giancarlo Fisichella octavo,
en tanto los pilotos de Honda, Rubens Barrichello y
Jenson Button, fueron los únicos que recurrieron a la
estrategia inusual de un solo reabastecimiento, aunque
con poco éxito: pues llegaron noveno y décimo, respectivamente,
a una vuelta de Raikkonen.
Para finalizar, "Es inadmisible que el actual sistema
de puntaje de la F-1 no premie debidamente a los ganadores",
tronó Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari,
al recordar que Raikkonen es el único piloto que ganó
en tres pruebas del Mundial.
Fuentes: ANSA / Gazzetta dello Sport
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