Hace calor en Maranello, como en toda Italia, algo que no es de extrañar en un verano que ha sido testigo de varias olas de calor con nombres tan épicos como Ulises, Minos, Caronte y Escipión. El verano de Fernando Alonso parece también caluroso, ya que empieza las vacaciones a +40. Y no se trata de un repentino caso de fiebre alta, sino más bien del resultado de haber completado una primera parte de temporada casi perfecta. El español es el único piloto que ha terminado todas las pruebas disputadas hasta la fecha entre los diez primeros, firmando una racha de 23 carreras consecutivas en la zona de puntos, a sólo un paso de igualar el récord de Michael Schumacher.

Durante el fin de semana en suelo húngaro, el F2012 nunca estuvo entre los primeros. Hacía tiempo que esto sucedía, desde el Gran Premio de Barhéin, para ser exactos; pero, a pesar de ello, Fernando se las ha apañado para ampliar su ventaja en el liderato de la clasificación de Pilotos hasta los 40 puntos de diferencia con el segundo mejor clasificado.
Hay que remontarse al año 2004 para poder ver otra vez a un hombre de Ferarri con un margen tan amplio al frente de la clasificación: en el final del quinquenio de oro de Michael Schumacher.
Sin embargo, en Maranello no hay el más mínimo signo de relajación, sino todo lo contrario. Todo el mundo está muy concienciado de que solamente un paso adelante significativo en el rendimiento del F2012 podría permitirnos albergar algún tipo de esperanza de cara al título. Todos aquellos que, desde fuera de Ferrari, pensaron que los comentarios de Montezemolo tras las victorias de Valencia y Hockenheim eran tópicos, estaban equivocados. Cuando el Presidente dijo estar preocupado porque los rivales eran numerosos y fuertes, no estaba intentando no gafar nuestras posibilidades: el dictamen técnico de Budapest demuestra que al menos tres coches -Lotus, McLaren y Red Bull – eran más rápidos que el Ferrari en Hungaroring. Así que, se necesita dar un empujón más para dar a Fenando y a Felipe un coche más competitivo, empezando de manera inmediata con las dos siguientes carreras, las que cierran el ciclo europeo: Spa el 2 de septiembre y Monza una semana más tarde. Si no, los cuarenta puntos se esfumarán rápidamente y servirán de muy poco en las aspiraciones al campeonato, contando también que hay otro título en juego, el de Constructores, aún al alcance de la Scuderia. Así que Stefano Domenicali ha sido muy claro al pedir un esfuerzo extra a todos sus hombres durante la habitual reunión técnica que se realiza después de cada Gran Premio en la ´Gestione Sportiva´. Lo que importa es que todo el mundo sea consciente de que el destino de Ferrari está en su mano.
Hay mucha carne puesta en el asador en la parte técnica, tal como dijo Alonso ayer a los medios de comunicación después de la carrera, pero el secreto está en cocinarlo todo en su punto: ni poco hecho, ni pasado. Cualquiera de estas dos opciones podría dejar un muy mal sabor de boca. Quedan cinco semanas para la prueba de las Ardenas, aunque en dos de ellas no se podrá trabajar debido al parón veraniego acordado por todos los equipos, de obligatorio cumplimiento. Durante los próximos días Maranello desprenderá muchísimo calor, buena parte de ello generado por la energía de cada uno de los miembros de la Scuderia, más que por el clima. Después, llegará la hora de cargar pilas antes de la tanda final de carreras de tres meses, semanas que serán muy intensas y que no permitirán relajarse ni un solo momento para tomar aliento.
Fuente: ferrari.com