| En la realidad, el coloso italiano no inició
sus actividades hasta finalizar la decada de los 40, cuando el gigante francés,
cesaba las suyas. Hombre de mundo, en la medida que el mundo le llegó
a medida que su reputación se propagaba por el orbe entero, Enzo Ferrari
era también un personaje muy arraigado a su tierra. Nació
el 18 de febrero de 1898 en Módena, en un ambiente familiar mediantemente
acomodado. Y a lo largo de casi toda su existencia permaneció en ese triangulo
mágico, especie de Vaticano secular, cuyos tres vértices son Módena,
Maranello y Rorano. Fue en Módena donde murió el 14 de agosto de
1988. "Me acerco a la línea de llegada", dijo un año
antes, cuando su empresa celebraba sus cuarenta años de existencia. Quienes
se hallaban en él; se emocionaron. Sin embargo, aquella imagen se hallaba
repleta de sentido común y aquel que a lo largo de sesenta años
fue su amigo, el aristócrata Giovanni Lurani Cernuschi, piloto y periodista,
supo inmortalizarlo después de su fallecimiento al escribir: "Ferrari
se hallaba siempre en pole positions, fuera como piloto, como director equipo,
constructor de coches de prestigio y de competición o como agitador y movilizador
de hombres y de ideas". La carrera de piloto de Enzo Ferrari se haya
dividida en dos partes, claramente separadas por un periodo de incubación
de dos años durante el que se amplificó su orgullo de piloto y mejoró
y pulió su estilo. La primera etapa se inició en forma un tanto
modesta, el 5 de octubre de 1919, cuando acabó quinto en su categoría
y décimo segundo en la clasificación general, en la subida a Parma. Pero
fue finalmente la poca consideración demostrada por Ferrari hacia el ingeniero
español Ricart quien hizo prendiera la mecha. Ferrari no ocultaba su desprecio
hacia Ricart. La segunda etapa debutó clamorosamente, en 1927, con sendas
victorias en Alessandria y Módena. Desgraciadamente, no iba a resultar
acto fructíferas y acabó en 1931, en el circuito de las Tres Provincias,
con una humillación cuyo simbolismo resulta evidente: aunque con mínima
diferencia, Ferrari fue superado por Tazio Nuvolari. O lo que es lo mismo
el patrón fue superado por su propio empleado. Efectivamente el 1 de diciembre
de 1929, se fundó oficialmente en Módena, en presencia del conocido
abogado Enzo Levi, la Sociedad Anónima Scuderia Ferrari. Esta tenía
por misión proseguir con el programa deportivo Alfa Romeo con otros medios,
bajo la dirección y batuta de Enzo Ferrari. Obligado a ganar, decidió
hacerse con los servicios de los mejores pilotos del momento, entre los que se
encontraba Tazio Nuvolari, que iniciaba su itinerario hacia la gloria. A pesar
de que tres de las importantes victorias se hallan unidas a ese nombre - la Targa
Rorio 1932, las Mil Millas de 1933 y el Gran Premio de Alemania de 1935 - entre
Ferrari y Nuvolari la crisis era latente y venía a ser como las primicias
de los numerosos enfrentamientos que "l'ingenere" iba a conocer, acto
seguido, con su piloto. |